Todos juntos participamos pero algunos empaquetaban la ropa, otros la comida y otros subían todo al carro. Yo estuve, junto con muchas otras chicas, guardando la ropa y los zapatos en bolsas negras, también les poniamos número y el destinatario, a cada una.
Durante una hora hicimos lo mismo y, aunque suene fácil, es bastante tedioso, ya que en el proceso muchas veces teníamos que parar a contar las bolsas o se acababa la cinta o las hojas y debíamos conseguir más. A pesar d ellos lo conseguimos, pues el objetivo nos motivaba.
Al final todos muntos pudimos terminar de empaquetar todo y los chicos, y algunas chicas, subieron todo al carro. Terminamos de subir todo y muchos se alegraron pues las cajas y las bolsas eran pesadas, lo que significa que habían muchos víveres con los que estabamos contribuyendo y eso nos hizo muy feliz, más porque lo terminamos a tiempo.
REFLEXIÓN:
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